Os axóuxeres son obxectos sonoros de cores moi vivas para entreter aos cativos e cativas. Este blogue pretende ser un espazo onde poder realizar o intercambio de experiencias, amáis dunha proposta motivadora de integración das TIC ás miñas clases. Desexo que sexa enriquecedor e motivante para a vosa e a miña formación.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Día de Difuntos

El alma en pena: poesia de Alberti por el Dia de Difuntos


Dia 2 de novembre, dia de difunts: compartimos un poema de Rafael Albert para
esta festividad.

 El alma en pena 

Esa alma en pena, sola, 
esa alma en pena siempre perseguida 
por un resplandor muerte. 
Por un muerto. 



Cerrojos, llaves, puertas 
saltan a deshora 
y cortinas heladas en la noche se alargan, 
se estiran, 
se incendian, 
se prolongan. 



Te conozco, 
te recuerdo 
bujía inerte, lívido halo, nimbo difunto,
 te conozco aunque ataques diluido en el viento. 



Párpados desvelados 
vienen a tierra. 
Sísmicos latigazos tumban sueños, 
terremotos derriban las estrellas. 
Catástrofes celestes tiran al mundo escombros, 
alas rotas, laúdes, cuerdas de arpas, 
restos de ángeles. 



No hay entrada en el cielo para nadie. 



En pena, siempre en pena, 
alma perseguida. 
A contraluz siempre, 
nunca alcanzada, sola, 
alma sola. 



Aves contra barcos, 
hombres contra rosas,
las perdidas batallas en los trigos, 
la explosión de la sangre en las olas. 
Y el fuego. 
El fuego muerto, 
el resplandor sin vida, 
siempre vigilante en la sombra. 



Alma en pena: 
el resplandor sin vida, 
tu derrota

La ilustración  es de Tran Nguyen

Los portadores de sueños: poema de Gioconda Belli


Los portadores de sueños

En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.

Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.

Desde pequeños venían marcados por el amor.
detrás de su apariencia cotidiana
guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua al corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también había engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.

Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales tuvieron algo que ver con esto,
la verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especimenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.

Eran felices en su mundo de azúcar y de viento,
de todas partes venían a impregnarse de su aliento,
de sus claras miradas,
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.


Son peligrosos - imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.
Hay que destruirlos - imprimían las grandes rotativas
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.

Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.

Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.

Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías.

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