Os axóuxeres son obxectos sonoros de cores moi vivas para entreter aos cativos e cativas. Este blogue pretende ser un espazo onde poder realizar o intercambio de experiencias, amáis dunha proposta motivadora de integración das TIC ás miñas clases. Desexo que sexa enriquecedor e motivante para a vosa e a miña formación.

viernes, 31 de mayo de 2013

Remata Maio


S'acomiadem de maig, un mes molt primavera -il. Daria Palotti-

Huye el mes de Mayo,
deja espejos que son lagos,
agua furiosa por los descampados,
deja flores en los prados,
huye Mayo hacia el verano.

Y te arrastra poderoso
por las fisuras del calendario.
Busca huecos, busca fiestas,
busca días para juergas,
introduce horas huecas
para estrenar obras nuevas.

Y las plantas echan yemas
por las ramas,
nacen terneros y terneras.
Son los valles jarros verdes
para flores de colores
que tontean con esas luces
infinitas deseosas de estimar.

En tu cuerpo,
en tu mirada
brilla un Mayo

a punto ya de escapar... 


(Isabel Barriel)


Que por mayo era, por mayo... romance del prisionero


Romance del prisionero
(Anónimo)

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

Ilustració de Katrin Berge

Mayo, poesia de Gioconda Belli

No se marchitan los besos
como los malinches,
ni me crecen vainas en los brazos;
siempre florezco
con esta lluvia interna,
como los patios verdes de mayo
y río porque amo el viento y las nubes
y el paso del los pájaros cantores,
aunque ande enredada en recuerdos,
cubierta de hiedra como las viejas paredes,
sigo creyendo en los susurros guardados,
la fuerza de los caballos salvajes,
el alado mensaje de las gaviotas.
Creo en las raíces innumerables de mi canto.

La ilustración es de Viive Noor.


Doña primavera: poesia de Gabriela Mistral 



Doña Primavera
(Gabriela Mistral

Doña Primavera
viste que es primor,
de blanco, tal como
limonero en flor.
 

Lleva por sandalias
una anchas hojas
y por caravanas
unas fucsias rojas.
 

¡Salid a encontrarla
por esos caminos!
¡Va loca de soles
y loca de trinos!
 

Doña Primavera,
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...
 

No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a entenderlas
entre los jazmines?
 

¿Cómo va a entenderlas
junto a las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?
 

De la tierra enferma
en las hondas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.
 

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...
 

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:
 

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño
y de abnegación.


La ilustración es de Brian Wildsmith.

El poeta de los sueños: relat de Luis Pescetti


Relato de Luis PescettiEl poeta de los sueños. Seguro  que os encantará, nos habla del curioso proceso de creación poética. Bonito e interesante.

El poeta de los sueños
(Luis Pescetti)

Había una vez un señor que soñaba poesías.

Despierto no destacaba en nada; pero dormido se le aparecían poemas. Hablaba y su mujer copiaba; por la mañana ni él mismo podía creer que eso había sido creación suya (esto les sucede a muchos creadores, casi nadie puede explicar de dónde nacen las ideas; pero en este caso la sensación era más fuerte ya que dictaba dormido).

Todo terminaría acá si no fuera porque estaba disconforme con eso, pues se hizo famoso en todo el mundo, no tanto por los poemas sino por cómo le nacían. Lo invitaban a programas de televisión, pero esos de concursos y fenómenos extraños. Lo entrevistaban de diarios y revistas para preguntarle si, además, veía espíritus. Aparecía en libros, pero en aquellos de récords y hechos inexplicables. Él quería ser poeta, y no un fenómeno de circo.

Sufría tanto que, desesperado, le dio un martillo a su mujer para que le pegara cuando hablara dormido, lo que ocurrió esa misma noche. Fue una poesía sobre una tortuga. Él no despertó, pero la tortuga del poema apareció de verdad en la habitación.

De ahí en más no soló dictaba sus poemas, sino que algunos de ellos se convertían en realidad. Un baúl, una calle, un barco, humo. Uno de sus poemas habló del mar, y comenzó a inundarse la ciudad. Lo echaron de ésa y de otras, porque no elegía lo que soñaba, y no siempre eran cosas buenas. Soño la guerra, pero no fue culpa suya, la guerra ya estaba en los hombres. Él sólo contaba de un soldado que llevaba días en una trinchera, bajo la lluvia, y escribía cartas a su novia, por amor, pero también para no enloquecer.

Soño que estaba solo, y una nave espacial los llevó a la Luna. Soño que era un náufrago, y pasó a rescatarlos un barco antiguo. No quiso soñar nunca más. Le pidió a su mujer que preparara café bien cargado, como se toma en Cuba y en Colombia, y que le diera conversación para no dormirse.

Todavía navegan por el cielo, con los ojos cansados de no dormir. Pero, cuando se distrae, la mujer le canta una canción de cuna y descansan. Así es su amor.


La ilustración es de Roberto Weigand

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